Isabel Mariella Figueroa de Rolo

Antes de responder, quiero expresar mi gratitud a Mujeres ODS por este reconocimiento que recibiré en noviembre, en Granada, España. Me emociona profundamente formar parte del primer número de esta revista y haber sido elegida como personaje de portada.

Después de haber dirigido más de 250 ediciones de Factor de Éxito, esta será la primera vez que estaré del otro lado: ya no decidiendo una portada, sino siendo parte de una. Lo recibo con mucha humildad, alegría y responsabilidad, porque sé el valor que tiene ocupar ese espacio y lo que significa que una historia pueda llegar a otras personas en el momento preciso.

Presidenta, Fundadora y Directora Editorial de Factor de Éxito

“Las publicaciones no solo reflejan el mundo; también pueden influir en la forma en que decidimos construirlo.”

Liderazgo que transforma

Como editora, cada día decides qué historias merecen ocupar una portada y cuáles no. Vivimos en una época en la que la información viaja más rápido que nunca, pero no siempre deja huella. ¿Qué hace que una historia sea verdaderamente importante para ti y qué responsabilidad sientes al decidir cuáles llegan a miles de lectores?

Para mí, una historia es verdaderamente importante cuando tiene la capacidad de dejar algo en quien la lee. Puede ser una idea, una pregunta, una emoción, una decisión o una nueva forma de mirar la vida y el liderazgo.

En Factor de Éxito he aprendido que una portada representa mucho más que una imagen atractiva. Una portada es una declaración editorial. Es decirle al lector: “Detente aquí, esta historia merece ser escuchada”.

Cuando elegimos una historia, pienso en el recorrido que hay detrás de esa persona. Pienso en sus decisiones, en los valores que sostienen su trayectoria, en aquello que puede servirle a alguien más. Me interesa mostrar historias que tengan verdad, contenido y propósito.

Siento una gran responsabilidad porque los medios también educan la mirada. Lo que decidimos visibilizar influye en lo que otros consideran valioso. Por eso procuro que cada historia que llevamos a nuestros lectores pueda inspirar crecimiento, reflexión y acción. Una buena historia puede abrir una conversación; una historia bien contada puede abrir un camino.

Una revista puede informar, inspirar o incluso influir en la manera en que una sociedad entiende el liderazgo. Desde tu experiencia al frente de Factor de Éxito, ¿Crees que los medios tienen la responsabilidad de construir una cultura basada en la ética, la cooperación y el propósito, además de informar?

Creo profundamente que los medios tienen una responsabilidad enorme en la forma como una sociedad interpreta el liderazgo, el éxito y el progreso.

Una publicación puede limitarse a mostrar resultados, cifras o reconocimientos. Pero también puede ir más allá y preguntarse: ¿qué valores sostienen esos logros?, ¿qué decisiones hicieron posible ese camino?, ¿qué impacto está generando esa persona, esa empresa o esa iniciativa en su entorno?

Desde Factor de Éxito hemos procurado contar historias que muestren el éxito desde una perspectiva más humana. Para mí, el éxito tiene verdadero sentido cuando se convierte en una herramienta para servir, para abrir oportunidades y para impulsar a otros.

La ética, la cooperación y el propósito deben estar presentes en la conversación pública. Los medios pueden ayudar a que esos temas ocupen el lugar que merecen. Informar es importante, pero ofrecer contexto, profundidad y sentido también lo es. Cuando una revista logra eso, deja de ser solo un canal de comunicación y se convierte en un espacio de influencia positiva.

Has entrevistado y conocido a grandes empresarios, innovadores y líderes de distintos países. Después de escuchar tantas historias de éxito, ¿Qué cualidad has descubierto que comparten las personas que dejan un verdadero legado, más allá de sus logros profesionales?

Después de tantos años escuchando historias de empresarios, líderes, innovadores y profesionales de distintos países, he visto que quienes dejan un verdadero legado tienen algo en común: coherencia.

Son personas que procuran vivir de acuerdo con lo que dicen creer. Cumplen su palabra. Construyen confianza. Entienden que la influencia se gana con acciones sostenidas en el tiempo.

También he visto otra cualidad muy poderosa: la generosidad. Los líderes que trascienden comparten lo que saben, abren espacios, conectan personas, celebran el crecimiento de otros y comprenden que el conocimiento tiene más valor cuando circula.

El legado rara vez se construye desde un solo gran momento. Se va formando en decisiones cotidianas, en conversaciones, en oportunidades dadas, en puertas abiertas, en la manera como tratamos a los demás cuando nadie está mirando.

He aprendido que las personas verdaderamente influyentes son aquellas que ayudan a otros a descubrir su propio valor. Esa es una forma silenciosa, pero muy profunda, de trascender.

En un momento donde las redes sociales premian la inmediatez y el impacto rápido, el periodismo y las publicaciones especializadas siguen apostando por la profundidad y el análisis.

La velocidad forma parte de nuestro tiempo. Es una realidad con la que convivimos todos los días. Pero la profundidad sigue siendo necesaria, quizá más que nunca.

¿Cómo mantener el equilibrio entre la velocidad de la información y la necesidad de ofrecer contenido con valor, contexto y credibilidad?

En mi experiencia, el equilibrio está en comprender que llegar rápido puede ser valioso, pero llegar con criterio es indispensable. La credibilidad se construye cuidando lo que se publica, respetando al lector y entendiendo que cada contenido lleva una responsabilidad.

Las redes sociales nos permiten amplificar mensajes, acercarnos a nuevas audiencias y mantener conversaciones constantes. Las publicaciones especializadas, en cambio, tienen la oportunidad de detenerse, mirar con más atención y ofrecer contexto.

En Factor de Éxito hemos apostado por historias que permanezcan. Historias que puedan leerse hoy y seguir teniendo sentido mañana.

Para lograrlo, hay que escuchar mejor, investigar mejor y editar con conciencia.

La información rápida puede llamar la atención; el contenido con valor puede acompañar decisiones. Y cuando una publicación logra unir actualidad con profundidad, entonces cumple una función mucho más poderosa: ayuda a comprender, a conectar y a construir confianza.

El liderazgo femenino ocupa hoy un espacio cada vez más visible, pero aún enfrenta desafíos importantes. Desde tu mirada como editora y observadora de cientos de trayectorias profesionales, ¿Qué cambios consideras imprescindibles para que las próximas generaciones de mujeres puedan liderar en igualdad de oportunidades, sin renunciar a su identidad? 

Creo que uno de los cambios más importantes es ampliar la forma en que entendemos el liderazgo femenino. Cada mujer tiene su propia manera de liderar, de construir, de decidir y de influir. Esa diversidad debe ser reconocida y valorada.

Las próximas generaciones necesitan oportunidades reales, espacios de formación, acceso a redes, visibilidad y confianza. También necesitan referentes cercanos, mujeres que muestren que es posible crecer profesionalmente sin dejar de ser auténticas.

Como mujer, madre, esposa, empresaria y directora editorial, he vivido distintas etapas en las que la familia, la empresa y el propósito han caminado juntos. Esa experiencia me ha enseñado que la identidad de una mujer es una fuerza, no una carga. Nuestra sensibilidad, intuición, capacidad de escucha, firmeza y visión pueden convivir en el liderazgo.

También considero fundamental que más mujeres sean invitadas a las conversaciones donde se toman decisiones. La igualdad se construye abriendo espacios, reconociendo capacidades y generando condiciones para que el talento pueda desarrollarse.

Cuando una mujer lidera desde su verdad, también abre camino para muchas otras. 

Una revista puede informar, inspirar o incluso influir en la manera en que una sociedad entiende el liderazgo. Desde tu experiencia al frente de Factor de Éxito, ¿Crees que los medios tienen la responsabilidad de construir una cultura basada en la ética, la cooperación y el propósito, además de informar?

Creo profundamente que los medios tienen una responsabilidad enorme en la forma como una sociedad interpreta el liderazgo, el éxito y el progreso.

Una publicación puede limitarse a mostrar resultados, cifras o reconocimientos. Pero también puede ir más allá y preguntarse: ¿qué valores sostienen esos logros?, ¿qué decisiones hicieron posible ese camino?, ¿qué impacto está generando esa persona, esa empresa o esa iniciativa en su entorno?

Desde Factor de Éxito hemos procurado contar historias que muestren el éxito desde una perspectiva más humana. Para mí, el éxito tiene verdadero sentido cuando se convierte en una herramienta para servir, para abrir oportunidades y para impulsar a otros.

La ética, la cooperación y el propósito deben estar presentes en la conversación pública. Los medios pueden ayudar a que esos temas ocupen el lugar que merecen. Informar es importante, pero ofrecer contexto, profundidad y sentido también lo es. Cuando una revista logra eso, deja de ser solo un canal de comunicación y se convierte en un espacio de influencia positiva.

Si hoy tuvieras la oportunidad de publicar una edición especial que pudiera llegar a cada líder del mundo, con un único mensaje en su portada… ¿Cuál sería ese mensaje y por qué crees que el mundo necesita leerlo precisamente ahora?

El mensaje sería:

“Tu liderazgo trasciende cuando ayuda a otros a crecer.”

Creo que el mundo necesita leerlo ahora porque estamos viviendo una época de grandes transformaciones. La tecnología avanza, los mercados cambian, las organizaciones se reinventan y la información circula a una velocidad impresionante. Pero, en medio de todo eso, seguimos necesitando líderes capaces de mirar a las personas.

Un liderazgo que solo busca resultados se queda corto. El liderazgo que transforma es aquel que crea condiciones para que otros aprendan, participen, se desarrollen y descubran su propio potencial.

He dedicado muchos años a amplificar voces, a contar historias y a abrir espacios para líderes de distintos sectores. Y cada vez confirmo más algo: cuando una persona usa su experiencia para elevar a otros, su influencia se multiplica.

Ese mensaje en portada sería una invitación a revisar el sentido de nuestras decisiones. Porque liderar no es ocupar un lugar más alto; es construir desde ese lugar algo que también sirva a los demás.

En Mujeres ODS creemos que las historias tienen el poder de inspirar acciones. Si una joven abriera hoy esta revista y solo pudiera recordar una idea de esta entrevista dentro de diez años, ¿Qué te gustaría que permaneciera en su memoria?

Me gustaría que recordara esto: tu vida puede convertirse en una plataforma para que otras personas también avancen.

“Las palabras pueden informar durante un instante, pero las ideas correctas, compartidas en el momento oportuno, tienen el poder de transformar generaciones”.

A veces pensamos que para generar impacto debemos esperar el momento perfecto, tener todos los recursos o sentirnos completamente preparadas. Mi experiencia me ha enseñado que muchas veces el camino se abre cuando damos el primer paso con honestidad, disciplina y propósito.

Quisiera que esa joven sepa que su voz tiene valor, que su historia importa y que sus decisiones cotidianas pueden construir algo más grande que ella misma. Que no necesita parecerse a nadie para liderar. Que puede hacerlo desde su identidad, desde sus valores, desde su manera particular de mirar el mundo.

También quisiera que recuerde que el verdadero éxito no está solamente en llegar, sino en lo que haces con lo aprendido cuando llegas. Si en diez años conserva esa idea, tal vez ella también decida abrir caminos para otros. Y allí comenzará su propia forma de trascender.

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