Te invito a detenernos por un momento, a mirar hacia dentro y a recordar algo que a veces olvidamos: 

Cualquier transformación colectiva también necesita personas capaces de reconocer su propio valor.

Adrián Romero

Adrián Romero

Columnista | Un Sofá Mágico

Vivimos rodeados de mensajes que nos invitan a cambiar el mundo

A transformar nuestra sociedad, a luchar por lo que creemos y a construir un futuro diferente. Y sí, necesitamos hacerlo.
Pero hay algo de lo que hablamos mucho menos: para transformar lo que nos rodea también necesitamos aprender a transformarnos por dentro.

Ahí comienza este espacio.
En aprender a creer en ti.

No hablo de convertirnos en personas perfectas ni de levantarnos cada mañana pensando que podemos con todo.
Hablo de algo mucho más humano: reconocer nuestro propio valor incluso en esos días en los que nosotros mismos no somos capaces de verlo.

Porque todos tenemos momentos en los que dudamos.

Dudamos de nuestras decisiones, de nuestro talento, de nuestro cuerpo, de nuestras capacidades o incluso de si merecemos aquello que estamos buscando.

A veces esas dudas nacen de nosotros mismos.
Otras veces llegan desde fuera.

Una crítica.
Un rechazo.
Una decepción.
Una comparación constante.
O alguien que nos hizo sentir que no éramos suficientes.

Todo eso puede quedarse durante mucho tiempo dentro de nosotros.

Y sin darnos cuenta, empezamos a vivir intentando demostrar nuestro valor.

Pero tu valor no necesita demostración.
Tu valor ya existe.

Una de las cosas que más he aprendido con el paso de los años es que creer en uno mismo no significa dejar de tener miedo.
Significa avanzar aunque el miedo esté ahí.

Porque esperar a sentirnos preparados para empezar algo nuevo puede convertirse en una trampa.

Nunca nos sentimos completamente listos para cambiar de trabajo, terminar una relación, comenzar un proyecto, pedir ayuda, volver a estudiar, subirnos a un escenario o simplemente decidir que queremos vivir de otra manera.

 

 

A veces hay que dar el paso y después aprender a caminar.

Y también hay que entender que volver a empezar no significa volver al punto de partida.

Llegas con todo lo vivido.

Con tus heridas, sí.
Pero también con tus aprendizajes.

Con tus errores, pero también con una experiencia que antes no tenías.

Con miedo, pero quizá con una valentía que todavía no reconoces.

Por eso no creo demasiado en las grandes transformaciones de un día para otro.
Creo más en los pequeños gestos que hacemos cuando nadie nos está mirando.

Poner un límite.
Decir que no.
Pedir ayuda.
Perdonarnos.
Dejar de compararnos.
Celebrar un pequeño logro.
Mirarnos al espejo y no buscar inmediatamente aquello que no nos gusta.
Elegirnos.

Parece poco, pero no lo es.

Porque cuando una persona comienza a reconocerse, también cambia la manera en la que se relaciona con los demás. Y cuando muchas personas empiezan a hacerlo, algo cambia también en nuestra sociedad.

La transformación colectiva empieza muchas veces en lugares muy íntimos.

Por eso este espacio quiere ser una pequeña pausa dentro de MODS Magazine. Un lugar para detenernos durante unos minutos, respirar y recordar que detrás de cada proyecto, cada lucha y cada cambio social hay personas.

Personas que también tienen miedo.
Personas que se equivocan.
Personas que necesitan volver a creer.

Y quizá tú seas una de ellas.

No necesitas convertirte en alguien diferente para empezar a creer en ti.

Quizá solo necesitas volver a mirar a esa persona que has sido, reconocer todo lo que ha conseguido llegar hasta aquí y decirle algo que muchas veces olvidamos.

 

 

“Estoy orgulloso de ti. Y todavía nos queda mucho por vivir.”

Este puede ser el primer paso, el resto lo iremos descubriendo juntos. Bienvenidos a Aprende a creer en ti.

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